Métodos de investigación en neurociencias.




La neurociencia tiene como función el estudio del sistema nervioso desde diversas disciplinas, tales como la química, la física, la psicología, la biología etc. Esta, ha dado sus resultados más fructuosos en los temas de emoción, pensamiento y conducta. Mediante diferentes métodos o técnicas, los científicos logran diagnosticar enfermedades para curarlas a tiempo. Otra de sus utilidades consiste en determinar que partes del encéfalo, se activan en determinadas situaciones. Entre las técnicas más importantes de registro de la actividad cerebral se encuentran la imagen de resonancia magnética (IRM) el electroencefalograma (EEG) y la tomografía por emisión de positrones (TEP)


Imagen de resonancia magnética (IRM)


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La imagen de resonancia magnética, es una técnica que utiliza imanes y ondas de radio para lograr ver estructuras dentro del cuerpo. Mediante las radiaciones magnéticas se busca alinear los átomos del cuerpo humano, y centrar los electrones. La actividad que se tiene en cuenta, es la respuesta magnética de los átomos que desprender energía al detener la emisión. De igual manera, se observa la captación de oxigeno en el encéfalo; que parte del cerebro consume más oxigeno durante una actividad. La utilidad de este método es generalizada, de uso común, se puede diagnosticar desde una fractura hasta un tumor. Su eficiencia más amplia, se puede evidenciar en las imágenes tomadas en el cerebro y la medula espinal. Para realizar este proceso, el paciente debe recostarse en una camilla. Este es introducido en una especie de túnel, donde debe permanecer totalmente inmóvil. A pesar de ser un proceso totalmente indoloro, la maquina puede generar bastante ruido, por lo que se recomienda que se le suministre algún objeto al paciente para tapar sus oídos. Además, el estudio puede tardar. El estudio puede traer riesgos para el paciente, aunque la mayoría de estos se pueden evitar. Uno de ellos es cuando el gran imán que se utiliza, atrae cualquier objeto de metal que posea la persona hacia la cabina. Existen otros riesgos a largo plazo que se presentan cuando la persona se expone por mucho tiempo a radiaciones.






Electroencefalograma (EEG)



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En un electroencefalograma se colocan electrodos en el cuero cabelludo del paciente para registrar su actividad eléctrica celular. Se colocan varios discos alrededor de la cabeza, estos están conectados entre sí por cables que a su vez se encuentran conectados a una grabadora. La función de esta grabadora es traducir los impulsos eléctricos en patrones observables en una pantalla de computador. Los impulsos eléctricos son presentados en ondas visibles en la pantalla, que representan la actividad cerebral a lo largo del tiempo. Durante el proceso, se le pide al paciente que contenga su respiración o que respire de forma más acelerada, esto para ver su actividad cerebral. Según las ondas es posible identificar patrones normales y anormales. En estos últimos es cuando se teme que el paciente esté presentando alguna falla o inconsistencia en su actividad cerebral. Principalmente, “el método de electroencefalograma se utiliza para detectar alteraciones en pacientes con deterioro de nivel de conciencia y pérdida de facultades intelectuales[i]” (Jorge Iriarte Franco) Es un complemento a otros métodos, tales como la RM. Mediante la EEG se pueden diagnosticar enfermedades a tiempo para su cura. No existen riesgos realmente graves en este método.












Tomografia por emisión de positrones (TEP)




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La tomografía por emisión de positrones (electrones con carga postiva) es una técnica para sacar imágenes que revelen los procesos que se dan en el encéfalo, como se encuentran los procesos en sus tejidos, para estudiar la distribución y la actividad de los neurotransmisores, las variaciones del consumo del oxigeno y flujo sanguíneo cerebral[ii]. Para sacar estas imágenes es necesario inyectar un isótopo que generen una actividad en el metabolismo. A su vez, es necesario obtener una serie de imágenes secuenciales en diferentes lugares del encéfalo para identificar las variaciones de este metabolismo. Por lo general, trae consigo resultados positivos en pacientes con tumores y esquizofrenia. Para realizar este proceso, se debe esperar alrededor de una hora después de la aplicación de la inyección del isótopo. Luego del paso del tiempo, la técnica es igual a la de IRM que consiste en acostarse en una mesa que será introducida dentro de un escáner en forma de túnel. Un computador es el encargado de mostrar los resultados que se transforman en imágenes 3D. Es necesario que el paciente se mantenga en estado de quietud para producir imágenes más claras.
Esta técnica no trae riesgos.





[i] http://www.cun.es/area-salud/pruebas-diagnosticas/electroencefalograma

[ii]Snell, R. (2009). Neuroanatomía clínica 6a edición. Pp. 20-.31. Buenos Aires: Médica Panamericana.

MedlinePlus. Recuperado el 8 marzo de 2012 en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/.