Leyes de la Gestalt


Las leyes de la percepción, propuestas por los psicólogos de la Gestalt, determinan cómo el cerebro organiza los diversos estímulos que recibe como totalidades.
Aunque las leyes fueron aplicadas en la percepción visual, actualmente también pueden ser aplicadas para las percepciones auditivas y otras vías de percepción.
Se debe tener en cuenta que las leyes que están próximas a nombrarse actúan de manera simultánea y se influencian mutuamente, y no de modo independiente, como se les enuncia. Podemos encontrar dos tipos de leyes. Las leyes generales y las leyes específicas:

Leyes Generales


Ley de la figura y el fondo


En primer lugar, cabe definir figura como un elemento que existe en un espacio, destacándose en su interrelación con los demás elementos. De igual forma, podemos entender fondo como todo aquello que no es figura, es decir, la parte del campo que contiene elementos interrelacionados que sostienen a la figura.

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Figura uno. Ley figura y fondo. Siluetas y fichas ajedrez

Teniendo esto en cuenta, se afirma que percibimos tanto figura (zonas del campo perceptual donde fijamos nuestra atención) como fondo (zonas circundantes a la figura que quedan en un plano visual de menor jerarquía), constituyendo una imagen en totalidad. Esto significa que no es posible la existencia de una figura sin un fondo que la sustente.
Sin embargo, en algunas imágenes, varias figuras pueden emerger de lo que antes se percibía como fondo, según el lugar donde se enfoque la atención. (figuras uno y dos).
Este fenómeno es consecuencia de la anatomía del ojo, en donde hay mayor concentración de receptores en la zona central de la retina que en las zonas periféricas. Esto permite un mayor enfoque de una figura determinada

En ocasiones, las imágenes presentan un conjunto de estímulos de igual intensidad, como es el caso de la figura uno, donde se ven piezas de ajedrez y siluetas de personas.

En otras ocasiones, los campos sin estructura o cambiantes dificultan la habilidad de aislar la figura del fondo. Dichas figuras producen un efecto desestructurante sobre la psiquis, la confunde.
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Figura dos. Jarrón de delfines

Como sucede con la figura dos, siempre se intenta darle una interpretación conforme a la experiencia de cada sujeto. Así pues, los niños, al mirar el jarrón, percibirán nueve delfines, mientras que los que han experimentado acercamiento sexual percibirán a dos amantes.

Ley de la buena forma


También llamada principio de simplicidad, esta ley se encuentra basada en el hecho de que el cerebro tiende a organizar la información de la mejor forma posible,
En primer lugar, se debe aclarar que se entiende como figura a todo elemento que existe en un espacio, destacándose en su interrelación con los demás elementos. De igual manera, se entiende por fondo todo aquello que no es figura, es decir, la parte del campo que contiene elementos interrelacionados que contrastan con la figura y que, por lo tanto, tienden a desaparecer.

Ahora bien, la ley sostiene que la percepción se efectúa en forma de “recortes”. Percibimos figuras (objetos donde centramos nuestra atención) y fondos (figuras circundantes que quedan en un plano de menor jerarquía) como una totalidad, es decir, no existe figura sin un fondo que la sustente.

Sin embargo, existen ciertas imágenes donde, dependiendo atención dirigida, pueden emerger distintas figuras de lo que antes se percibía como fondo (figura uno).

Este fenómeno se presenta como consecuencia de la anatomía del ojo, en donde hay una mayor concentración de receptores en la zona central de la retina que en la zona periférica.


prefiriendo formas integradas, completas y estables. De esta manera, esta ley también integra algunas leyes particulares como la ley de cierre, la ley de continuidad, y la ley de figura y fondo, entre otras.

El cerebro tiende a definir lo que no está definido mediante rótulos y procesos de encasillamiento, reduciendo así las posibles ambigüedades y permitiéndonos ver los elementos como unidades significativas y coherentes.


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Figura tres. Ley de la buena forma.
En la figura número tres, el cerebro asimila la imagen de un elefante si se mira tan sólo la parte de arriba. Sin embrago, al dirigir la atención a la parte baja de la ilustración, las patas del elefante se tienen a observar como columnas. En el momento en el que se intenta organizar la figura como “un todo”, se tiene una dificultad.


Leyes particulares


Ley del cierre o de la completud


Nuestra percepción de los objetos es mucho más completa que la estimulación sensorial que recibimos de ellos (cita).

Esta ley se basa en la percepción de objetos cuando estos no están. Es decir que cuando el ser humano observa una imagen o un objeto inconcluso o abierto tiende a completarlo con la imaginación. Esta capacidad de ver objetos o formas donde no las hay se atribuye a la necesidad del ser humano de buscar la organización y la perfección; de ahí pues que tiende a completar lo indefinido con información que ya es conocida para él, así dicho objeto sea nuevo en su percepción.
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Figura cuatro. Ley del cierre o completud


Sin embargo este fenómeno no se presenta solamente con la percepción de objetos y formas, sino que se encuentra presente en el día día del ser humano; es posible encontrarlo al momento de sacar una deducción de algún tema con muy poca información, también al momento de completar una frase o hacer un juicio. Un claro ejemplo de esta ley se ilustra en la figura cuatro, en donde se ubican conos en determinadas posiciones, dándo la impresión de que estan sostenidos a una esfera.

Ley del contraste

Esta ley sostiene que la posición relativa de los diferentes elementos incide sobre la atribución de cualidades de los mismos. Por ejemplo, en la figura cinco, se pueden ver como los dos distintos tamaños de puntos varían según su posición. En la figura cinco los puntos centrales, tanto en A como en B son del mismo tamaño. Sin embargo, al estar rodeados por más círculos de distintos tamaños, da la impresión de que el círculo central de A es de mayor tamaño.
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Figura cinco. Contraste


Ley de la proximidad


Esta ley se basa en la percepción de objetos que están lejanos pero al encontrase en nuestro plano visual es muy posible que fallemos en la concepción de distancia.

Como sabemos la percepción de nuestro campo visual es plana y por consiguiente no toma en cuanta otras dimensiones. Por ejemplo cuando vemos dos objetos próximos estos podrían no estarlo, sin embargo, nuestro campo visual los ubica en el mismo plano y de esta manera crea el efecto de cercanía. Un claro ejemplo de ello es cuando vemos al cielo dos estrellas casi pegada pero esto no es así por que en realidad existen años luz entre ellas.

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Figura seis. Estrellas


El efecto de proximidad no se encuentra solamente en el campo visual, también es posible que se presente en los procesos físicos y emocionales; es decir que si hay proximidad física deducimos que también hay proximidad emocional.

Ley de la similaridad



Esta ley se basa en el agrupamiento de individuos, situaciones, objetos e incluso hechos que presentan alguna similitud. De igual manera nos permite asociar objetos nuevos y desconocidos en nuestra percepción con objetos ya conocidos; a esto se le denomina categorización. Un claro ejemplo de ello podría ser la percepción de un objeto grande y con ruedas que jamás hayamos visto antes, indiscutiblemente lo asociaremos con un automóvil por su similitud con este y lo categorizaremos de esta manera.

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Figura siete. Similaridad
En el ámbito humano esta ley suele ser considerada como una falla grave, ya que se tiende a generalizar o universalizar al ser humano a partir de rasgos; también se asignan categorías de raza, género, color etc, que solo traen consigo una posible discriminación.


Referencias


Leyes de la Gestalt. Recuperado en Marzo del 2012, de http://www.mindmatic.com.ar/gestalt.pdf
Leyes de la Gestalt. Recuperado en Marzo del 2012, de http://www.iea.edu.ar/archivos/Gestalt.pdf